UN "CUELLO BLANCO" EXITOSO

27.04.2018 10:31

 

El presidente de Promigas, Antonio Celia, anunció su renuncia al cargo para septiembre, tras cumplir una discutible y cuestionada gestión de 26 años en la compañía (desde 1992), que la tiene hoy en día afrontando protuberantes actos de corrupción

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En el mundo empresarial, especialmente en Barranquilla, sede principal de Promigas, no solo se esperaba la renuncia del veterano ejecutivo sino que, inclusive, se le responsabiliza de un cuantioso desfalco… “a los accionistas, a Barranquilla, a la Costa Atlántica y a Colombia como testaferro de los Nule Amín y del propio expresidente César Gaviria Trujillo” (1990-1994). Se dice en esos mismos círculos que “periodistas y medios de prensa, beneficiados con sus contribuciones, llorarán su partida”.

 

Como en toda renuncia, el saliente presidente “llora” su partida en extensa carta a la junta directiva de Promigas, y resalta algunos de sus logros, entre otros, “pasar de atender a 210.000 usuarios residenciales a 3’900.000 en 2017. En el mismo lapso, agrega, los ingresos de la compañía crecieron a una tasa promedio de 21%, llegando en 2017 a $3,4 billones, con la utilidad  más alta en su historia”.

 

Otro cuento…

 

Pero otro panorama es lo que ven sus documentados críticos. Entre estos, se destaca el portal Los Irreverentes que, precisamente, al momento de conocer su decisión, divulgó una extensa crónica con el irónico título: ‘LA VIDA “DECOROSA” DE ANTONIO CELA’, en la que afirma:

(…)

Lo cierto es que Celia está en un muy mal momento. La empresa que preside ya se le salió de las manos y la confianza en él es cada vez más cuestionada, sobre todo en momentos en que la justicia tiene sus ojos puestos en el monumental escándalo de corrupción de la empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Barranquilla, conocida como “Triple A”  (Vea al final de esta información el enlace respectivo).

 

Sin darnos cuenta

 

A propósito de la Triple A (en adelante AAA), la importante ONG, Cívicos en Acción, que preside nuestro colaborador, Jorge Vergara Carbó, también ha seguido paso a paso el declive de la compañía, al punto de afirmar en su más reciente artículo que, “Nos robaron la Triple A, sin darnos cuenta”, y agrega:

(…)

Lo sucedido en el manejo de la empresa triple A no tiene nombre. Ese robo por  $325.000 millones, como lo afirma  el Procurador  Fernando Carrillo, se originó por varios métodos: uno  firmando contratos y asesorías  ficticias que se registraban en los libros contables, emitían los cheques para pagarlos, los cuales eran cobrados por personal de seguridad de la empresa y/o por personas de confianza de la administración. Según el Procurador,  del  año 2009 al 2012, lograron sacar la suma de $27.000 millones, razón por lo que ordenaron la detención del exgerente, Ramón Navarro, quien se declaró culpable, y un juez le concedió la casa por cárcel, y a los otros gerentes la Fiscalía los ha llamado a indagatoria.

Segundo,  los $70.000 millones por subsidio que dice el Procurador, también se birlaron,  y en tercer lugar,  los $227.000 millones que hemos pagado por una “Asesoría Técnica” a la empresa Inassa S.A, que según el Procurador no se ha prestado y, que corresponde a un 4.5% de los ingresos de la Triple A”.

 

Atando cabos

 

Aquí entra en juego la firma española Inassa que, desde 1996, el entonces alcalde de Barranquilla, Edgar George, inducido por Antonio Celia, como representante en la junta directiva de los accionistas privados de la AAA, acordó venderle poco más del 43% de las acciones a la mencionada firma española.

 

La crónica de Los Irreverentes, revela que en dicho acuerdo, el futuro socio de la AAA “se compromete a aportar su conocimiento y capacidad de gestión en relación con los aspectos técnicos, operativos, administrativos y comerciales, relacionados con la prestación de los servicios públicos de acueducto, alcantarillado y aseo…”.

 

El portal mencionado publica el facsímil del acta de compromiso y añade que…

(…)

Para desgracia de Antonio Celia, su rúbrica aparece en el documento que habilitó a Inassa para comprar buena parte de las acciones de “Triple A”, pero sobre todo, que allanó el camino para que esa compañía corrupta dirigiera los destinos de la empresa de servicios públicos de Barranquilla.

Celia es muy hábil para no ofrecer explicaciones públicas. Hasta ahora, ha pasado de agache frente a las graves denuncias de corrupción al interior de Promigas y, por supuesto, no ha querido contar cuáles fueron las razones que lo llevaron a promover la venta del paquete accionario de “Triple A” a la cuestionada compañía española.

 

En septiembre saldrá de la Triple A, y no se descarta que estando en el asfalto, las autoridades respectivas se atrevan ya a tratarlo como a todo sospechoso delincuente, pero sin el “cuello blanco” con el cual se disfrazó de honrado a lo largo de su larga y hábil gestión empresarial.

RED-GES, con la colaboración de José Darío Forero y Jorge Vergara Carbó.

Enlaces relacionados:

 

LA SALIDA "DECOROSA"...

LA RENUNCIA...

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Fin de folio.- Solo en Colombia se permite a los vigilados redactar sus propias normas de regulación: caso Icontec-Cementeros.