OTRA ILUSION DE PAZ PARA COLOMBIA

23.06.2016 18:24

 

ARMANDO CARDONA CATAÑO

(armandoca@une.net.co)

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Desde luego que todos los colombianos recibimos con alegría el acuerdo de paz que acaba de firmar el gobierno con la mayor organización insurgente de América, porque ya era tiempo de llegar a esta ilusión, después de que, ni el estado pudo derrotar la guerrilla, ni esta pudo tomarse el poder.

 

Mirando el panorama histórico y actual del conflicto colombiano, vale la pena hacer algún recuento  de cuántas veces los diferentes jefes de estado o sistemas de gobierno han intentado alcanzar la paz, la que no se ha logrado por diferentes motivos y que muestra el grave panorama de anarquía que existe en la misma guerrilla.

 

Orientado por el ex presidente Liberal Alberto Lleras Camargo, si inició un proceso de entendimiento  con el partido conservador liderado entonces por los ex presidentes Laureano Gómez y Mariano Ospina, no solo para derrocar la dictadura de Rojas Pinilla, sino para darle salida al Frente Nacional que posibilitó una reconciliación entre las bases de los dos partidos. Esto fue bueno y dio sus frutos.

 

Pero ya existía el movimiento guerrillero de las Farc, que se inició como expresión política bajo la orientación gaitanista de Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo, pero que con el correr de los días y tras ingresar a ella Jacobo Arenas, dió el viraje hacia la izquierda, con las consecuencias de horror y de violencia a la cual parece se le pone fin este  23 de Junio.

 

De otro lado surgía el ELN., con una  orientación de izquierda, pero con una mirada internacional diferente a las Farc, en cuanto hace relación a su nexos con el Partido Comunistas, en sus dos alas, línea Soviética y línea Pekín. Algunos religiosos católicos se sumaron a esta agrupación, liderados por Manuel Pérez y Camilo Torres.

 

Posteriormente aparecen el EPL, el Quintín Lame, el M 19, lo que nos dimensiona la realidad de la división de la insurgencia en Colombia, así estos últimos movimientos hubieses logrado acuerdos de paz con el gobierno de turno.

 

Con razón el Che Guevara cuando se vino para Colombia a impulsar la izquierda Castristas y buscar el poder, se encontró con una guerrilla dividida, afirmando que era imposible que la insurgencia resultase triunfante en Colombia y  por este motivo y optó por irse a Bolivia a buscar su cometido, que no logró, porque rápidamente encontró la muerte en la Higuera.

 

Distintos gobiernos en Colombia han propiciado  diálogos  para encontrar  la paz: Belisario, tuvo éxito parcial; Barco y Gaviria hicieron algo; sin éxito Andrés Pastrana en su campaña presidencial dialogó con Tiro fijo, pero este le quedó mal en la cita del Caguán. Alvaro Uribe las enfrentó muy duro, pero en sus 8 años de gobierno no logró derrotarlas.

 

Tampoco la guerrilla colombiana con más de 50 años de vigencia  ha logrado el poder. Mao Tse-tung decía que guerrilla que durase levantada en armas más de diez años sin lograr el poder, ya no tenía razón de ser.

 

Como tampoco el estado colombiano la ha podido derrotar por la vía de las armas, razón por la cual no queda sino el diálogo, que ha sido justamente el que acaba de tener sus frutos entre el Gobierno Santos y las Farc.

 

Aparte de la buena voluntad de las partes y un buen acompañamiento internacional como el que rubrica este entendimiento, genera razonado optimismo, ejemplo que debe tener en cuenta la insurgencia que queda vigente, para que esta ilusión de paz en Colombia sea total.