NO PUEDE SER...

20.12.2013 07:07
 
“No puede ser que en Colombia paguemos precios de medicamentos mucho más altos que en otros países”, dijo el presidente Santos a la hora de anunciar un control parcial de precios a las drogas de consumo humano que el mismo gobierno se encargó de que toda la prensa publicara que se extendía a 334 medicamentos cuando en realidad no son sino 33 en 334 presentaciones.
Esa es una precisión…La otra es que el control se hace sobre los precios a mayoristas y no sobre los distribuidores al detal, como las centenares de miles de droguerías que operan en el país que podrán seguir fijando el precio al consumidor que a bien tengan.
Una tercera aclaración es que el control de precios fijado a los mayoristas no implica alivio al bolsillo de los consumidores sino, principalmente, en beneficio de las EPS que surten los medicamentos a los pacientes; es decir, tendrán una mayor utilidad por menor costo de la droga que suministran a sus afiliados.
El anuncio del gobierno cae en el terreno de la demagogia, muy propia en esta época preelectoral, con el fin de ganar con halagos el favor popular. Es por demás, como lo hemos venido señalando, otra forma de degeneración de la democracia que se establece en un terreno de dádivas y promesas en vez de un vigoroso debate de ideas.
Cuando el presidente Santos dice que “no puede ser”… da la idea de que él viene a ser el primer sorprendido de que en Colombia se manejen precios de medicamentos por encima del mercado internacional.
No puede ser Presidente que usted hasta ahora se dé cuente de ello; no puede ser que mañana pueda ser que nos diga lo mismo sobre el precio de la gasolina que su gobierno no ha querido rebajar a pesar de tener una orden perentoria de la Corte Constitucional…
No puede ser que tampoco sepa que también en el cemento manejamos precios hasta del 400 por ciento por encima del mercado internacional.
No puede ser (otra cosa que tampoco parece saber el presidente), que la política del envenenamiento aéreo de Colombia con glifosato sea una decisión del Pentágono, y no puede ser que a pesar del escándalo con las semillas de la indignación campesina, el gobierno no haya modificado la criminal resolución 970 del ICA.
Cuando será que también los electores colombianos miren un poco hacia afuera, y al comparar el gobierno que tenemos con el vecindario, reflexionen y digan... “No puede ser”…