'MEMORICIDIO' EN ESPAÑA

13.02.2019 02:58

Lola Ruiz-Ibárruri, nieta de La Pasionaria, observa la pintura vertida sobre la tumba de su abuela en el cementerio civil de La Almudena. Fuente: El País - 

 

Profanada la tumba

de ‘La Pasionaria’.

Lo mismo que antes en

Colombia con la tumba de

Jorge Eliécer Gaitán.


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GLORIA GAITÁN

Vía: REDGES

Editor: Octavio Quintero

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Estoy escandalizada y preocupada por el ataque del mes pasado a la tumba de Marx y ahora la de Dolores Ibarruri (La Pasionaria). Digo que preocupada porque es lo mismo que ocurre con la tumba de mi papá, a donde me han prohibido entrar desde el 2005.

La derecha tiene muy claro que una herramienta de combate es la memoria. No así la izquierda que me dice en público, como lo hizo Iván Cepeda, que eso no es significativo como para incluirlo en las demandas contra Uribe..., o que en las conversaciones de paz de La Habana las FARC y sus asesores internacionales se hubieran negado a señalar como inicio del conflicto el genocidio al Movimiento Gaitanista, genocidio que nadie menciona, solo el de la UP, porque hay un egocentrismo, tanto personal y organizativo, que da miedo y que la oligarquía debe ver con deleite.

Esta afrenta y destrucción de un sitio de memoria significa que un campo de batalla de los reaccionarios es el olvido, con la colaboración de la izquierda, que se ha negado a unirse al pequeño grupo gaitanista, al que pertenezco, que luchamos por no permitir que se entierre la memoria de Gaitán, la del Movimiento Gaitanista y la heroica lucha popular ante el genocidio al gaitanismo (que nunca menciona la izquierda, ni nacional ni internacionalmente). Porque olvida la izquierda que el pueblo decidió levantarse en armas, tal como bellamente lo describe Manuel Marulanda, comandante histórico de las FARC: “La familia de nosotros era gaitanista. Uno les oía comentar… que con el triunfo de Gaitán – al tío se le aguaba la saliva en la boca -, se desarrollaría en el país una política de colonización para los sin tierra y los sin trabajo, que les darían muchos créditos para el derrumbe de montañas”. Marulanda concluye diciendo bellamente: “el árbol de la ilusión quedó cortado de raíz con el asesinato de Gaitán, las palabras cogieron rumbo tras la montaña”. [1].

Se levantan a protestar contra la afrenta a las tumbas de Marx y de La Pasionaria, pero guardan cauto (¿y cómplice?) silencio frente a los horrores que se cometen con la tumba de Gaitán. Solo conozco recientemente la carta de ayer (que aquí anexo) del profesor titular de la Universidad Nacional, Carlos Medina Gallego y el artículo del joven Otto Higuita que también les adjunto.

Mi hija María, en un acto de valentía, se enfrentó el viernes pasado a la vigilancia de El Exploratorio, donde está la Casa-Museo, se abrió paso, entró y tomó fotos, tanto de lo que se veía por las ventanas de la Casa-Museo como en el Patio de la Tierra donde está la tumba de mi papá. Les estoy anexando un arreglo de algunas de esas fotos que comparan lo que se ve ahora y lo que teníamos antes de que Álvaro Uribe Vélez decidiera aplicar el ‘memoricidio’ que le aconsejó, en publicación de un libro que ha circulado mucho y que no ha levantado la voz de protesta de nadie, fuera de un pequeñísimo grupo que ha acompañado en esta batalla a la familia Gaitán.

Solos o acompañados, seguiremos en la lucha. Ojalá algún día la izquierda se dé cuenta del infame juego que le hace a la oligarquía.

Abrazos, gg

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[1] Alape, Arturo. “Las vidas de Pedro Antonio Marín, Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo”. Pg. 50. 

NOTA:  No es posible reportar una nota técnica porque la frase la tomé hace años de un libro que el gobierno de Álvaro Uribe Vélez me confiscó, con toda mi biblioteca y archivos personales, en acto inconstitucional, pues, la Carta Magna de Colombia prohíbe las confiscaciones de bienes bien habidos.

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Enlaces referidos

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Carta de Medina PDF

La Historia, en Duque

 Réplica a Uribe

Casa museo

La tumba abandonada

Degradación