HACIA LOS AÑOS VIEJOS...

04.04.2014 06:03
El 70 por ciento de los 21 millones de trabajadores activos de Colombia  (14 millones), son informales.
¿Qué es ser trabajador informal?
Un reciente estudio del Banco de la República dice que son los trabajadores que no contribuyen a la seguridad social o que se emplean en establecimientos con menos de diez personas.
En el mejor de los casos, podría agregarse, porque informales son también toda esa masa de jóvenes, ancianos y mujeres  cabeza de hogar que se rebuscan la vida en los semáforos de las principales capitales del país.
En el mismo estudio del Emisor se indica que el 88 por ciento de esa misma fuerza laboral, y entonces hablamos ya de casi 18 millones y medio de trabajadores, no recibe primas; el 67 por ciento (14 millones) no tiene vacaciones con sueldo y el 62 por ciento (13 millones), no aporta a pensiones o salud.
Asofondos pone más arriba el drama: del total de la población ocupada, cerca del 50% (11 millones), gana menos del mínimo y el 20%  de ese que devenga el mínimo es informal (más de 4 millones de trabajadores).
Y ese es el problema que más preocupa a Asofondos que acaba de decir en su asamblea de Cartagena que… “Antes que una reforma pensional hay que hacer una reforma laboral” que apunte a mejorar la situación pensional de miles de colombianos que caminan hacia los años viejos sin la perspectiva de alcanzar una pensión: solo el 13 % de los colombianos que cotizan en el régimen de prima media (Colpensiones), y el 30 en ahorro individual (Asofondos), tienen la posibilidad hoy de pensionarse en el día de mañana.
La informalidad cubre sobre todo a los más jóvenes, dada su incapacidad laboral; y a los que pasan de la edad madura (40 años), camino a la vejez.
Lo que se resume de muchos estudios de expertos y análisis institucionales y de gremios es que "mientras se siga generando empleo en las condiciones que lo estamos haciendo, la informalidad laboral no bajará".
Así que esa cháchara de los últimos meses de que bajamos a un dígito el desempleo, también es relativo porque, como decían los antiguos “no todo lo que brilla es oro”.