ENTRE ASQUEROSOS Y ASESINOS

30.05.2018 15:04

RED-GES

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El régimen, a un papirotazo

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Si el pueblo no aprovecha este 17 de junio, ellos, los mismos con las mismas, volverán a su punto de equilibrio para otros tantos años de injusticia social, como los que han transcurrido entre 1990 a 2018.

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Varias veces hemos dicho que la política da asco, y hoy toca rectificar: no es la política sino la forma asquerosa en que la practican tipos como Gaviria y Uribe: por aferrarse al poder, se tragan sapos de tal tamaño que ahogarían una boa adulta.

En la campaña del 2014, reelección de Santos, Gaviria dijo de Uribe que su gobierno (2002-2010), “daba asco”, y Uribe le respondió que él era un “nostálgico de Pablo Escobar… Para empatar este sablazo, Gaviria dijo de Uribe algo más alto: “su campaña –la de su protegido Óscar Iván Zuluaga—“tenía las manos untadas de sangre”.

Pues, estos dos hermanos –Caín y Abel—ahora juntan fuerzas nuevamente, como en el 90-94 cuando juntos, el uno como presidente y el otro como senador ponente, nos clavaron la ley 100 de salud y pensiones, y la reforma laboral – ley 50.

En el paquete de 7’566.698 votos de carne y hueso por Duque (el que dijo Uribe), ¿cuántos trabajadores y trabajadoras, pensionados y pensionadas, votaron por él?...

La tristeza es que “gracias” a las reformas sociales de Gaviria-Uribe en ese cuatrienio del “Revolcón”, muchos de esos trabajadores y trabajadoras, digamos 8 de cada 10, no alcanzarán a pensionarse; y cuántos de esos pensionados y pensionadas que dejaron sus votos en el paquete de Duque, no reciben la mesada 14; tienen  que aportar el 12% a salud y recibir a cambio un exiguo aumento anual que no iguala siquiera al salario mínimo, “gracias” (se repite), a las reformas sociales de la yunta de hierro que va a jalonar ahora la candidatura del pupilo en la segunda vuelta.

Las luchas que están dando ahora mismo esas masas laborales y pensionales, porque al menos les restauren las condiciones que tenían antes de los gobiernos de Gaviria y Uribe, pues, van a quedar truncadas si los mismos que luchan por sus derechos sociales son los mismos que eligen a sus victimarios.

Y cuando el candidato de la Colombia Humana recuerda en sus discursos ésta injusticia social, entonces salen a decir que Petro “incita al odio de clases”, y lo malo es que les creen. Ese paquete de 7’566.698 por Duque, su protegido de hoy, lo dice todo.

Y cuando la Colombia Humana plantea una recomposición de la producción agropecuaria, en la que el campesino deje de ser un peón al servicio de los terratenientes y pase a ser un granjero, como en Estados Unidos, entonces los sindican de “expropiador”.

Ante la muy cercana posibilidad de quebrar la tendencia de elegir a los mismos con las mismas, el hecho de comprobar la asquerosidad política de estos dos, no menos asquerosa que la de su otro socio, el expresidente Pastrana, lo que debe indicar es que están a un papirotazo de caer de su pedestal.

Un papirotazo que si el pueblo no se lo da este próximo 17 de junio, ellos, los mismos con las mismas, van a encontrar nuevamente su punto de equilibrio para otros tantos años de injusticia social, como los que han transcurrido de 1990 a 2018.

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