EL RELAJO DE TOCANCIPÁ

14.04.2015 07:52
El presidente del Concejo de Tocancipá (Cundinamarca), Darío Ortiz, de Cambio Radical, llegó tarde a la sesión convocada para el sábado 11 de abril en las horas de la mañana, con el fin de evaluar las obras de recuperación del rio Bogotá en su paso por este municipio.
Cuando llegó el concejal del Partido Liberal, Johnny Pérez Quiche, dejó constancia de su llega tarde y, a reglón seguido, agregó: “¿Quién sabe dónde estaba?”. El concejal Ortiz, en indebida reacción dada su calidad de presidente del Concejo le respondió: “Vengo de hacerle un favor a su madre”.
La reacción del concejal ofendido en tal forma fue abalanzarse sobre Ortiz, propinarle un puñetazo en la cara que lo mandó al suelo, y allí “lo levantó a patadas”.
Antes de enjuiciar el censurable acto del concejal Pérez Quiche, valdría la pena preguntar: ¿Usted que hubiera hecho?, ante la imprudente reacción del presidente del Concejo.
La ira e intenso dolor que siguen a una ofensa, desemboca siempre en violencia. Y casi siempre el exceso del vengador hace olvidar la responsabilidad del agresor. Porque nadie discutiría con razón que el concejal Pérez Quiche fue agredido verbalmente por el presidente del Concejo, Darío Ortiz.
Los dos son ejemplo vivo del relajo que se ha apoderado del Concejo de Tocancipá y, por supuesto, de la administración municipal.
Lástima grande que la gente no reaccione en las urnas a estas manifestaciones trogloditas. Ya verán que en las próximas elecciones de octubre de este año, como en el verso de Becker “Volverán las oscuras golondrinas en el balcón (de la Alcaldía de Tocancipá) sus nidos a colgar”…