CAJICÁ, EN LENGUAJE FISCAL

16.10.2014 06:58
La clasificación del Departamento Nacional de Planeación (DNP) sobre el desempeño de los municipios colombianos que divulga anualmente, se compone de 4 rangos básicos: Eficacia, Eficiencia, Requisitos Legales y Gestión, ésta última que reúne dos ítems: Desempeño fiscal y Capacidad Administrativa. De todo esto sale el “Indicador de Desempeño Integral”, el más importante, porque es el promedio de todos los demás.
El mismo DNP destaca en su informe oficial los primeros 20 municipios del país en este promedio, encabezados por Medellín, seguido de Madrid, Cundinamarca, departamento que le aporta a este ranking, 11 municipios en total, y no está Cajicá.
Pero este municipio sí es el primero a nivel departamental y tercero nacional en el rango de “Desempeño Fiscal”, el indicador que sintetiza la política tributaria del municipio y, por ende, su autonomía de gasto local acorde con las necesidades de su población interpretadas por el Alcalde y el Concejo Municipal.
De hecho, la calificación que se le da a Cajicá es de “sobresaliente” con una tipología de “desarrollo robusto” y tal vez no entra en el top 20 porque su cumplimiento de requisitos legales que mide la ejecución municipal en ingresos y gastos de recursos asignados por el Sistema General de Participación (SGP), quedó muy bajo (65,59%). Si en el 2014 aparece ajustando este rango, Cajicá podría ser una de las gratas sorpresas en las estadísticas del año entrante.
¿Cómo logró Cajicá sobresalir en desempeño fiscal? “Gracias a que se hizo una actualización catastral de los predios que aumentó los ingresos del municipio”, dice el alcalde y agrega que se llevó a cabo un estricto control sobre el cobro de las deudas pendientes. La administración realizó un censo de todos los locales comerciales para que se inscribieran en la Cámara de Comercio y facilitó el pago de los impuestos por internet, como el de industria y comercio.
El resultado de este excelente desempeño fiscal se traduce ahora en la capacidad presupuestal de Cajicá que pasa de $26.000 millones anuales en el 2011 a 58.000 millones en el 2015, un crecimiento de más del cien por ciento, y todavía le falta un año de gestión.
“Los mayores recursos financiarán un programa de obras que mejorarán la vida de sus habitantes”, dice Bejarano.