BAJO LA ÉGIDA DE LA CORRUPCIÓN

23.02.2017 17:49
 

No se pueden esperar peras del olmo

Nota del director, Octavio Quintero
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¿Puede creerse en el comportamiento honesto del presidente Santos como para que se genere credibilidad en su renovada lucha contra la corrupción?
 
Aunque se hiciera un esfuerzo supremo y objetivo, no se le puede creer. Santos y su séquito, en el que marchan, par y paso, la mayoría de congresistas, la mayoría de magistrados y la mayoría de los medios de comunicación son de doble propósito: dicen una cosa y hacen otra.
 
Quizás a estos malandrines se refería el poeta mexicano, Alfonso Reyes, en “La verdad de Aquiles”:
 
(…)
Mas si preguntas lo que yo aborrezco, en una sola frase te lo ofrezco que recogí en los labios del Pelida: "pensar y hablar dos cosas diferentes", miedo del mundo, engaño de las gentes, menoscabo del arte y de la vida.
 
Afortunadamente algunos medios llamados alternativos, entre los que nos encontramos como GES, y Las 2 Orillas, de donde tomamos la versión que verán más adelante, van llevando a la opinión pública noticias, editoriales y opiniones de columnistas que no caben en la gran prensa corporativa porque hace parte del poder dominante.
 
No puede un presidente hablar con autoridad moral de lucha contra la corrupción y nombrar en el cargo de codirector del Banco de la República, prácticamente desde donde se maneja toda la economía del país, a su superintendente financiero que le pasaron por debajo de las patas escándalos tan gordos como los de Interbolsa, Pacific Rubiales, el de las libranzas y lo del préstamo del Banco Agrario a Odebrecht…
 
Y fuera de eso, por si faltaba algo, nombrar en ese cargo a un funcionario que estuvo sancionado 10 meses por la Procuraduría, precisamente por negligencia en el cargo de superfinanciero.
¿Usted qué opina?
 
Versión de las 2 Orillas
El superintendente que no vio nada, ahora codirector del Banco de la República
Gerardo Hernández como superfinanciero, no actuó con Interbolsa, Pacific Rubiales, el totazo de las libranzas y el crédito irregular del Banagrario a Navelena
Por: Mario Alejandro Valencia
 
Es muy preocupante que el Banco de la República, responsable de la política monetaria del país, esté nombrando a sus miembros relajando los criterios técnicos. Hace pocas semanas asumió como gerente del Banco al ex jefe económico de la campaña presidencial de Juan Manuel Santos y ahora nombran como Codirector a Gerardo Hernández, actual Superintendente Financiero desde 2010.
 
Vale la pena recordar que Gerardo Hernández fue suspendido de su cargo durante 10 meses por la Procuraduría en marzo de 2015, “por no adoptar las medidas tendientes a evitar el grave perjuicio a los inversionistas en el mercado de valores” en el caso de Interbolsa. Según el fallo, un simple “ejercicio juicioso y diligente” por parte Hernández, hubiera evitado el multimillonario desfalco. Hernández, sin embargo, regreso a su cargo como si nada.
 
El Superintendente tampoco actúo frente a la emisión descontrolada de acciones de Pacific Rubiales y sus actuaciones sospechosas, que la Red por la Justicia Tributaria denunció desde mayo de 2013 y que finalmente llevaron a la quiebra de la compañía en abril de 2016, tras haber provocado la pérdida del capital invertido a miles de accionistas.
 
En 2016 la Red también advirtió sobre el negocio de las libranzas, que causó pérdidas superiores a $ 1 billón. En septiembre de ese mismo año, José Roberto Acosta de Justicia Tributaria denunció un crédito del Banco Agrario por $ 120.000 millones a Navelena, del grupo Odebrecht, sin que la Superintendencia actuara, por lo que hoy esos recursos –que ya están en moratoria- tienen una alta probabilidad de perderse.
 
En ninguno de estos casos mencionados el Superintendente actuó ‘juiciosa y diligentemente’ para evitar que billones de pesos de recursos públicos y privados se perdieran en maniobras de especulación financiera, que justamente la institución a su cargo tenía la función de evitar.