Exposición fotográfica en Sopo

18.12.2012 17:14

Mañana jueves 20, la Alcaldía de Sopó y la Fundación, Arts Collegium, abren la exposición “Miradas al interior”, con una muestra de más de 100 fotografías realizadas durante los talleres que se llevaron a cabo dentro del programa “Mensajeros de Vida”.

La muestra incluye 20 autorretratos que expresaron libremente puntos de vista, conceptos y opiniones sobre el Yo personal en sus diferentes instancias, frente a sí mismos y su realidad interior en el contexto del medio circundante.

Se trató, en este caso, de expresar una especie de visión de sí mismos en la que se resume el qué soy, cómo soy, debería y me agradaría ser, como documento de identidad de permanente recordación.

El tema de la importancia del arte como elemento determinante en el modo de pensar, vivir y convivir del ser humano en sus diferentes épocas y lugares ha sido objeto de las más diversas definiciones e interpretaciones por parte de algunos historiadores, filósofos, antropólogos y sociólogos.

 ¿En qué sentido se manifiesta en sus obras la importancia del arte a través del tiempo?

De varias y diferentes maneras como, por ejemplo, al plantear que, si bien desde la prehistoria el hombre primitivo se expresó en cierta forma en un lenguaje artístico a través de la magia, el animismo y el totemismo, el arte solo llegó a tener un verdadero sentido cultural en Egipto, miles de años antes de Cristo, cuando estuvo dirigido a satisfacer un anhelo común de perpetuación de eternidad después de la muerte. 

Siglos después, en la Grecia de Pericles, Platón sostuvo que la belleza era el medio conducente entre lo material y lo ideal, entendido este como lo excelente, lo perpetuo.

Para aquella misma época, aproximadamente, el teatro alcanzó en Grecia notable importancia gracias especialmente a las obras de Esquilo, Sófocles y Eurípides, así que fue en aquél entonces cuando entre los griegos se impuso la idea de que a través de la representación dramática de las tragedias, quienes las contemplaban lograban liberarse de sus angustias y  malos pensamientos.

A ese proceso se le dio el nombre de catarsis, purga, purificación de la mente y del alma.

Varios siglos más tarde, el filósofo alemán George Wilhem Hegel (1.770-1.831), sostuvo que el propósito fundamental del arte era manifestar la verdad bajo la forma de una representación sensible de esa misma verdad, y para la misma época, Arthur Schopenhauer (1.778-1.860), sostuvo que el individuo tiende a afirmar la voluntad de vivir en detrimento de los demás, lo que convierte la vida en lucha continua, en perpetuo dolor, que solo puede ser aliviado a través del arte y del ascetismo.

En estos últimos años el tema de la importancia del arte fue analizado y debatido desde las perspectivas de la filosofía, la ética, la estética y la sociología.

Helmut Marcuse ( 1.898-1.979), por ejemplo, sostuvo que toda actividad cultural incluido el arte, determina un impulso inconsciente en el hombre hacia la búsqueda de la libertad y de la felicidad, capaz de instaurar una nueva sociedad libre y no represiva.

En los talleres de fotografía que la fundación Arts. Collegium, en convenio con la Alcaldía de Sopó, ha venido en convenio con el municipio de Sopó, su labor se ha concentrado básicamente en orientar e ilustrar a los asistentes a esos talleres, no solo sobre la importancia de la fotografía en el arte y en la reportería gráfica, sino como actividad esencial, propicia al desarrollo de un auténtico sentido de pertenencia, es decir, de identificación personal y afectiva con sus municipios a través de la búsqueda, selección y registro de su  ambiente, su entorno , la calle, el parque, el paisaje, el vecindario y el ir y venir de su gente.

En estos talleres se destaca, de igual manera, la importancia del autorretrato como medio para expresar libremente puntos de vista, conceptos y opiniones sobre el Yo personal en sus diferentes instancias frente a sí mismos y su realidad interior en el contexto del medio circundante. Se trata, en este caso, de expresar una especie de visión de sí mismos en la que se resume el qué soy, cómo soy y dónde estoy.

Interesante señalar de qué manera en las fotografías que aquí se exponen, y en las que se reflejan ambientes y personajes muy característicos de Sopó, así como en los autorretratos de algunos de los participantes en estos talleres, se reafirma no solo la complejidad en la que viven y conviven sus habitantes sobre las que las más de las veces ellos mismos no tienen clara conciencia.

De allí la importancia de su acercamiento y comprensión y asimilación de la obra de algunos de los grandes maestros de la fotografía colombianos y extranjeros, expertos en captar y darle forma, sentido y contenido a esa parte recóndita de la realidad en la que se integran la belleza y la verdad, fundamentos esenciales de la libertad y la felicidad.

Autorretratos

Juan Carlos Rocha. 30 años

La Humanidad atraviesa una profunda crisis. El consumismo desmedido produce millones de objetos todos los días a través de procesos contaminantes, depredando montañas, contaminando ríos, esclavizando a padres y madres, desmembrando las familias. La mayoría de esos objetos son innecesarios, pero nos meten el cuento por TV, que todo lo sabe.

El facilismo predomina. No somos responsables de nuestros abundantes desechos, y simplemente metemos todo en una bolsa, como si por arte de magia fuera a desaparecer.

Estamos cubriendo la faz de la Tierra de basura, dejando una herencia pestilente a nuestros hijos…

Las iniciativas para reencontrarse con la Naturaleza son pocas en comparación al ritmo depredador de las industrias. No hay poder humano que revierta el camino a la hecatombe. Será la Tierra la encargada de sacudirse de sus desagradecidos inquilinos. 

Juanita Ramos. 21 años

Pasión, en todo el sentido de la palabra para mí, es algo que concentra de manera muy cercana lo que podría denominarse Juanita.

Un día me di cuenta que todo apuntaba a que yo quería comunicar, quería expresar, quería liberarme y liberar a los demás de la realidad, de las historias. Escogí estudiar una profesión no por eso de que "hay que ser alguien en la vida", sino porque quería enfrentarme a la parte formal de mi convicción.

 Los que me conocen y me desconocen saben que mi percepción de periodismo va más allá de la popularidad o de las ansias de "pertenecer" a un grupo de personas dedicadas a alabar declaraciones. Yo aprecio mi oficio desde el sentido más genuino, desde su capacidad para transmitir emociones y transformar. En este país de doble moral, los medios suelen estar del lado de los más fuertes para sobrevivir.

Para esta fotografía, quise realizar una crítica a lo que amo y respeto. Decidí transformar una frase del músico argentino Andrés Calamaro de su canción “Honestidad Brutal”, escribí: "la verdad no es una virtud, es una obligación"; modifiqué honestidad por verdad para acercarla al contexto de la prensa en este país, ya que es más común en el gremio. La utilicé porque siempre se tergiversa la información en beneficio de alguien y se omite la necesidad y realidad de la gente del común, a la que prefiero llamar la gente de verdad, causando desinformación y, por lo tanto, construyendo un país de mentiras. Puse periódicos (que representan los medios) a mi alrededor porque es para ellos, para sus dueños, aliados y consumidores, para los que va el mensaje que está escrito en mi piel porque la verdad desnuda demuestra la fibra de nuestro diario vivir.

Se es lo que se ama; lo que se hace, un estilo de vida, lo que se convierte en un compromiso individual y social. Eso, en mi pedazo de mundo, se llama hacer historia.

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El Satélite/con información de Claudia Ruiz