AUNQUE USTED NO LO CREA

15.08.2015 07:29
Hay un sitio entre Tocancipá y Gachancipá, municipios vecinos al norte de Bogotá, que llaman “La Trampa” y comprende, si mucho, un kilómetro de los cinco que separan a las dos poblaciones. En ese tramo, la empresa de concesiones Solarte y Solarte, lleva CINCO años (sí, CINCO), construyendo una doble calzada. ¡Inaudito! ¿No cierto?
Ahora, ¿será que el gobierno no se ha dado cuenta? ¡Noooo, qué va! Es que por dentro debe haber un jugoso negocio que da para todos como, por ejemplo, que la concesionaria siga cobrando, unos kilómetros más adelante (en el sitio denominado El Roble), un peaje de primera categoría por una obra que no tiene en servicio de la comunidad.
Y el pingüe negocio sigue adelante porque ahora, también se está enredando el nuevo diseño proyectado para no llevarse el frente de Gachancipá. Por alguna razón que nadie quiere dar (o mejor reconocer), se pretende arrasar con cinco viviendas de humildes campesinos del pueblo antes que tocar el predio del “poderoso” señor Prieto, un arenero que pone y quita alcaldes en este municipio. Mientras más se dilate el asunto, mejor para la concesión Solarte y Solarte, pues, sigue cobrando, impávidamente a los usuarios de la vía, el costo por una doble calzada que como en la leyenda de las Mil y una noches, se ha convertido en un cuento de nunca acabar.