AD HOC Y DE BOLSILLO

05.12.2018 04:03

La etérea ética de nuestro tiempo

A Duque, con todo respeto

La inteligencia en un hombre sin carácter,

es como la belleza en una mujer sin virtud:

Un elemento más de perdición:

Vargas Vila

 

Una terna para fiscal ad hoc que arrasa con todas las inhabilidades legales y éticas. Si la Corte no la ataja, le toca al pueblo notificarse de su responsabilidad histórica

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Editorial REDGES
Octavio Quintero
Director
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Bueno, ciertamente nadie esperaba que el presidente Duque confeccionara una terna enemiga del régimen para fiscal ad hoc (parcial) en el caso Odebrecht, pero, por lo menos, que fueran menos evidentes la ilegalidad e inmoralidad implícitas en los “agraciados”.

Ya los analistas y los congresistas de la oposición han abierto el expediente sobre las calidades profesionales y éticas de los ternados, resaltando dos puntos: ninguno es penalista, una condición que debiera ser sine qua non para ejercer como fiscal general; y, dos, que los tres son uribistas de raza, algo que, por lo contrario del primer punto, debió haber sido la condición sine qua non del Presidente para ternarlos, obviamente, por mandato del “Eterno” porque, lo que se previó en el debate presidencial se viene cumpliendo al pie de la letra: el mandatario de los colombianos es, al mismo tiempo, mandadero de Uribe.

Ahora, las inhabilidades legales y también morales de los ternados, son protuberantes:

1.- Ternar a la magistrada Margarita Cabello, expresidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en cuyo cargo participó en la elección de magistrados que ahora tienen la oportunidad de elegirla a ella como fiscal ad hoc, pues, es infringir el art. 126 de la constitución:

(…)

“Los servidores públicos (…) tampoco podrán nombrar ni postular como servidores públicos (…) a quienes hubieren intervenido en su postulación o designación…”. La llamada “puerta giratoria”.

A propósito, resulta una respuesta propia de “Sábados Felicitos” la que dio la magistrada Cabello a los medios sobre este punto al decir que no se consideraba impedida porque la CSJ no iba a elegir fiscal “porque ya había”. ¡Por Dios!, ¿y entonces qué es lo que va elegir?

2.- Ternar a su secretaria jurídica en ejercicio, Clara María González, es, por lo menos, una indecencia aberrante.

3.- Ternar al decano de la facultad de Derecho de la U Sergio Arboleda, Leonardo Espinosa, es la tapa del entuerto público, porque resulta vox populi que la Sergio Arboleda, más que universidad, es un tanque de pensamiento ultraderechista, vale decir, ultrauribista.

4. Ternar para fiscal ad hoc en el caso Odebrecht cuando el propio Duque tiene señalamientos (al menos éticos) en el mismo caso, es una inhabilidad manifiesta que el Presidente se pasa por la faja.

Los analistas de la oposición vienen hablando de “una terna de uno”, haciendo alusión a que parecen evidentes las inhabilidades de las dos señoras que acompañan al señor, pues, en ellas se configuran inhabilidades (aparentemente) legales, en tanto que, sobre él, el señalamiento solo es ético, algo que últimamente en Colombia se volvió tan liviano como el éter.

La CSJ debiera rechazar, por estas observaciones, la terna propuesta por el Presidente, Pero, por eso dejamos entre paréntesis lo de “aparente” porque, últimamente, las altas cortes nos están resultando con unos argumentos jurídicos para sustentar sus fallos, que bien podría darse la sustentación jurídica, ya esbozada por la magistrada Cabello, de que un fiscal ad hoc no es fiscal en propiedad (perogrullada) y, por lo tanto, no se está eligiendo a un servidor público por parte de otros servidores públicos que antes habían sido elegidos por el candidato a elegir (tinterillada)… Como puede darse también la sustentación de que la secretaria jurídica de la Presidencia, una subordinada del Presidente, pueda ser independiente a la hora de investigar al mismo Presidente, y sobre todo a su “papá” político, en caso de que se abran los cargos contra la filtración de dineros de Odebrecht a las campañas presidenciales del 2010 y 2014 en las que el expresidente Uribe mete las manos, como en todo lo desgraciado que le ocurre al país en los últimos 30 años, y más atrás, si se escarba bien.

Como queda dicho, el tercer ternado, solo tiene impedimento ético, algo que ya no cuenta en la elección y designación de funcionarios públicos y, por eso, pasa lo que pasa con Odebrecht, con el fiscal NHM y con Reficar e Hidroituango, y un larguísimo etcétera que le cuesta al país 50 billones de pesos anuales.

Son muy hábiles los del régimen imperante, dentro del cual, los uribistas son másteres: miren lo que hizo el presidente del Congreso con el debate de control político a NHM; miren lo que hizo el fiscal acusado, politizar el debate para evadir su responsabilidad.

Lo de Paloma Valencia, al poner en parrilla el video de Petro, hay que mirarlo con lupa porque puede salirle el tiro por la culata, pues, convertir al líder de la Colombia Humana en mártir, sin ser asesinado como Gaitán y Galán, es hacerlo inatajable en las elecciones del 2022. Hagan las encuestas y verán que ahora Petro goza de mejor salud política que antes del video.

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