"¡VENGA ESA MANO PAÍS!"

25.05.2018 08:18

Esperamos esta vez, no quedarnos con las manos extendidas

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RED-GES/El Satélite

Octavio Quintero - Director

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Uno de los crímenes políticos contemporáneos que mucho impactó a la sociedad colombiana en su momento, fue el de Bernardo Jaramillo de la UP, un virtual desconocido que se había acercado a las clases más necesitadas diciéndoles: “Venga esa mano país”.

Jaramillo no fue asesinado porque fuera inminente su arribo a la Presidencia, como Gaitán o Galán… Tal vez, y ésta es mera especulación intuitiva, porque el régimen dominante quería enviar un mensaje contundente a todos los que, en ese momento, le estaban extendiendo la mano a un dirigente de izquierda.

Ha hecho carrera en los últimos días de esta campaña presidencial, cuyo primer capítulo se cierra el domingo 27 de mayo, una pregunta que aquí en la RED-GES compartimos como inquietud: ¿Por qué los colombianos, en más de 200 años de vida republicana, nunca le han dado la oportunidad a la izquierda de gobernar?

Combinando todas las formas de lucha, aunque les moleste que se les endilgue, los dueños del poder, que ni siquiera son de derecha sino así, simplemente, los dueños del poder, han asegurado su hegemonía por la vía electoral que llaman “democrática”, o por la vía del todo vale: robándose las elecciones, constriñendo o corrompiendo al elector, manteniendo el asistencialismo a vastas capas sociales a contraprestación de su voto, cooptando y corrompiendo al legislativo por parte del ejecutivo y, lo último, politizando y corrompiendo también a la justicia; y cuando nada de esto, o todo esto junto parece salírsele de las manos, matando a los líderes sociales que reivindican en sus discursos los derechos del pueblo que, claro, ellos trivializan de “populismo”.

El último crimen de Estado, finalmente reconocido que fue así, fue el de Álvaro Gómez Hurtado, un iluminado que en sus años de mayor intensidad intelectual, descubrió que para poder “partir las aguas”, como dice hoy Petro, había que “tumbar al régimen”. Esa fue su sentencia de muerte. Por eso se dice atrás que estos dueños del poder ni siquiera pueden llamarse de derecha, porque si hubo alguien que con dignidad intelectual y convicción ideológica se pudo llamar de derecha pura, ese fue el inmolado, Álvaro Gómez Hurtado, quien hizo otro descubrimiento social que tampoco les gustó: un acuerdo sobre lo fundamental para dejar atrás la violencia y sacar adelante el país, más allá de sus diferencias políticas que son naturales en toda democracia, cuando se habla de democracia como sistema político y no como excusa de un régimen que se aferra al poder combinando todas las formas de lucha…

Y los atrabiliarios esbirros de ese régimen son los que hoy nos advierten del peligro de caer en la Venezuela del “castrochavismo”, algo que de ser cierto, solo tendría 20 años, cuando este poder que domina a Colombia y se perpetúa en él, lleva más de 200, explotando a un país que se hunde en las peores estadísticas sociales a nivel latinoamericano y mundial.

Estamos ad portas de estrechar la mano de Petro en cuyas palmas se leen las luchas de Rafael Uribe - Uribe, Gaitán, Galán, Pizarro León Gómez, Jaime Bateman, Álvaro Gómez Hurtado, entre muchos mártires del régimen, y éste último que nos dejó con la mano extendida, Bernardo Jaramillo: “Venga esa mano país”.